Tres años pasaron desde que en 2009 el neoyorkino y diseñador web Casey Pugh se le ocurrió la idea de llevar el crowdsourcing a escalas inimaginables. Realizando un remake de Star Wars IV: A New Hope de 1977, filmado y actuado por sus propios fans.
Se dividió la película en escenas de 15 segundos en donde 430 fans tuvieron la oportunidad que realizar su versión amateur utilizando cualquier medio (animación, live action, titeres, etc). El proyecto tuvo la aprobación de George Lucas y en 2009 ganó un Primetime Emmy por su innovación creativa en el medios digitales.
La película completa dura dos horas y cinco minutos y se puede ver online, donde los fans demuestran una creatividad asombrosa para realizar las escenas, la mayoría de las veces (y las más entretenidas) sobre lo precario y muy limitado técnicamente pero demostrando que internet es una gran herramienta que proporciona nuevos formatos de creación y publicación artística.












